Acostarse En La Primera Cita

La noche empieza a tomar color y, por momentos, calor. Te sientes tentada de resumir todos los juegos de seducción de un plumazo, en la cama. Él te atrae y sientes que tú le gustas también. Pero, ¿te has puesto a pensar en los pros y los contras de alcanzar la intimidad en la primera cita? Aquí te contamos algunos.

Por qué debes evitar acostarte la primera vez:

evitar acostarse

  1. Mandato hereditario: hemos escuchado desde que tenemos noción de que somos seres sexuales, que la primera cita se funda en la imposibilidad de tener sexo. Exponerse tan rápidamente puede provocar la quema de etapas de seducción y de construcción del momento adecuado para tener la primera relación sexual con él.
  2. Desconocimiento total: conocer al otro lleva su tiempo, así como saber qué partes son las que más lo motivan y despiertan sexualmente. Por lo mismo, él sabrá poco de ti. Y no pretenderás que se ponga a investigar tus zonas erógenas durante la primera noche contigo.
  3. Simple facilidad: la primera cita, el primer beso, la primera vez que se ven desnudos. Si decides tener relaciones sexuales durante la primera cita, reducirás toda la seducción en unas cuantas horas de estar juntos. Esta facilidad puede convertirse en una anulación de una futura cita.
  4. Valiosa espera: si los protagonistas de una historia de amor, se acostaran la primera vez que se encuentran, el relato acabaría en la segunda página. Por lo mismo, la tensión sexual va creciendo lentamente con cada encuentro que tienen. Algunos pequeños detalles te hacen sentir con certeza que le atraes. Cada mirada, cada roce en una oportunidad para que el deseo crezca.

Por qué no debes dejar pasar la primera cita:

evitar dejar pasar la primera cita

  1. Compatibilidad sexual: puedes haber pasado las mejores semanas con él, sin haber tenido relaciones. Sientes que algo verdadero está surgiendo y que, cuando las condiciones estén dadas, sellarán la relación en la cama. Pero llega ese día, y la incompatibilidad no puede tolerarse. Por el contrario, durante la primera cita ya sientes ese fuego interno que crece a medida que él acorta la distancia entre los dos. ¿Para qué perder el tiempo?
  2. Idea fija: te sientes tan sexualmente atraída por él que no puedes dejar de pensar en cómo sería revolcarse juntos en un colchón de agua. No puedes concentrarte en la conversación, y en cualquier momento, se dará cuenta. Como cuando los abogados laboralistas no pueden concentrarse porque saben que su cliente les está mintiendo. Arremángate y ve directo al grano. Una vez sudados, podrán retomar la conversación que habían suspendido.
  3. Cuando sea: si sabes que le gustas, el momento en que se dé el encuentro sexual, poca diferencia marcará. Si están a gusto, estarán mucho mejor después de redescubrirse en la intimidad.
  4. Bendita libertad: las relaciones sexuales son uno de los mejores regalos que nos da la vida. ¿Por qué despreciarlas?
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