Tratamientos Para Várices En Las Piernas

La inflamación de las venas y el deterioro del flujo sanguíneo derivan en la aparición de várices. Existen muchos tratamientos y remedios caseros, pero aquí te presentamos las maravillas de la Naturaleza menos famosas que te ofrecerán resultados sorprendentes. ¿Quieres saber cómo quitar las várices de las piernas? Continúa leyendo.

  1. Rusco

Los dolores que producen las várices se pueden atenuar tomando suplementos de rusco. Este arbusto tiene propiedades que reducen la inflamación y contraen las venas. Las raíces y las semillas del rusco se emplean para la producción de suplementos, que también contienen vitaminas B y C, más calcio, cromo, magnesio, manganesio, potasio, selenio y zinc. Estos micronutrientes ayudarán a fortalecer las venas y a mejorar la circulación sanguínea de tus piernas. Ten en cuenta que existen varias contraindicaciones por lo que tendrás que consultar con tu médico antes de consumirlo. Personas con hipertensión, embarazadas o amamantando deben abstenerse.

Otros nombres de esta hierba son: acebo menor, arrayán, bruco, carrasquilla, escobina, sardonilla y verdenace.

rusco

  1. Hamamelis

Este arbusto se aprecia mucho por su capacidad de fortalecer los vasos sanguíneos y así reducir los síntomas de las venas varicosas. Es un astringente que contiene además varios aceites esenciales que te ayudarán a reducir la hinchazón y el dolor.

Puedes aplicarte el extracto de hamamelis directamente sobre la región afectada utilizando un paño de algodón embebido en este producto. Otra opción consiste en hacer baños de hamamelis mezclando 15 gotas de extracto en un recipiente amplio o bañera llena con agua tibia. Sumerge tus piernas durante 20 minutos. Luego enjuaga y seca tus extremidades sin frotar la piel.

hamamelis

  1. Castaña de Indias

Las semillas de castaña de Indias se han utilizado desde tiempos remotos para los tratamientos de várices en las piernas. Sus propiedades antiinflamatorias pueden aumentar el tono de las venas y así reducir su destacada apariencia.

Tienes dos opciones: tomar suplementos o aplicarte gel directamente sobre las piernas. En ningún caso debes consumir las semillas porque tienen componentes tóxicos. Y su uso está contraindicado para embarazadas.

castaña de Indias

  1. Perejil

Además de tener un alto porcentaje de vitamina C, el perejil es un antioxidante que promueve la producción de colágeno y colabora con la reparación y la reproducción celular. Incrementa tu consumo diario de esta hierba aromática incluyéndola como condimento para tus comidas.

La mejor manera de aprovechar sus propiedades es preparar una solución para aplicarla directamente sobre las várices. Para esto, pon a hervir durante 5 minutos un puñado de perejil fresco picado en un recipiente con 1 taza de agua. Luego retira del fuego y deja entibiar. Cuela la solución y añádele una gota de aceite de rosa y otra de caléndula. Refrigera hasta que se enfríe por completo. Aplica sobre la piel con un poco de algodón.

perejil

  1. Hojas de parra

Las hojas de parra tienen flavonoides que ayudan a que las venas estén saludables. También poseen propiedades astringentes, antiinflamatorias, antioxidantes y homeostáticas, ideales para tratar las várices.

Prepara una solución hirviendo durante 10 minutos 5 hojas de parra en un recipiente con 4 tazas de agua. Retira del fuego y deja enfriar. Traspasa el líquido a un recipiente amplio y sumerge tus pies en él durante 5 minutos. Prepara un balde con agua fría y traspasa tus pies a éste para reducir su temperatura. Repite tres veces. Después, masajea tus piernas con aceite de castor en dirección ascendente. Luego, acomódalas en una postura elevada para que descansen y así obtener mejores resultados.

hojas de parra

  1. Caléndula

La flor de caléndula posee flavonoides y vitamina C que estimulan la producción de colágeno y ayudan con la reparación y reproducción celular. Por lo mismo, mejora la circulación aliviando los síntomas de las venas varicosas.

Prepara una solución con una taza de flores de caléndula y 4 tazas de agua. Lleva al fuego y deja hervir durante 5 minutos. Entibia y aplica con un trozo de tela sobre las piernas dejando que actúe directamente hasta que se enfríe por completo.

flor de caléndula

La hinchazón y la inflamación de las venas ya tienen un tratamiento. Elige el que más te guste y recuerda caminar, andar en bicicleta o nadar para ayudar con la mejora de la circulación sanguínea de tus extremidades inferiores.

Cómo Deshacerte De Tu Celulitis

Conocida como “la maldición de las mujeres”, la celulitis se manifiesta como acumulación de tejido adiposo en las caderas, glúteos y muslos, sumado al engrosamiento de las paredes laterales. ¿El resultado? Hoyuelos a ambos lados de las articulaciones superiores de las piernas. El carácter femenino de este padecimiento está íntimamente relacionado con la progesterona y el estrógeno, hormonas que favorecen el acúmulo de grasa y la retención de líquidos por igual. Existe una enorme variedad de ofertas de tratamientos y productos terapéuticos. Sin embargo, si la causa de la celulitis es la acumulación adiposa y el debilitamiento de los tejidos conectivos que deberían operar como sostén, el camino para despojarse de esto debe incluir la pérdida de grasa y el fortalecimiento de los músculos de la región. He aquí algunas verdades acerca de cómo eliminar la celulitis de las piernas:

1. Cremas y lociones

El amplio abanico de ofertas de cremas para celulitis  suele resultar inútil porque el tratamiento superficial y exclusivo de la piel no puede modificar las condiciones presentes en las capas interiores. Sin embargo, todo tipo de masaje, producto humectante, exfoliante y regenerador mejorará el aspecto de tu piel.

2. Genética

La celulitis no es un problema de origen genético y tiene solución. La acumulación de tejido adiposo y el debilitamiento de los tejidos conectivos no están prescritos entre los caracteres hereditarios que recibes de tus padres. El origen de este padecimiento es una compleja interrelación entre la falta de ejercicio físico, cierta tendencia asociada a las hormonas femeninas y una dieta rica en grasas. Deshazte de los alimentos que producen celulitis.

genética

 

3. Acción

La cantidad de años que hayas padecido celulitis no reduce la posibilidad de eliminarla. En cualquier momento puedes tomar las riendas del asunto y llevar a cabo acciones efectivas contra la piel de naranja en las piernas. La mejor manera de combatirla es fortaleciendo tus músculos. Entonces, teniendo a mano una rutina que se centre en trabajar los músculos afectados, podrás conseguir resultados positivos. Aquí te describimos las más efectivas:

  • Lateral piernas: Acuéstate sobre el lado derecho de tu cuerpo, alinea la espalda y las piernas, adelanta el brazo derecho y coloca el izquierdo sobre la cintura del mismo lado. Inspira y eleva la pierna derecha extendida. Sostén un segundo y luego bájala lentamente. Repite 10 veces alternando con la otra pierna.
  • Cuclillas boca arriba: acuéstate sobre tu espalda, coloca los brazos a ambos lados del cuerpo y estira las piernas. Inspira y levanta las piernas juntas flexionando las rodillas, como si te acuclillaras en el aire. Utiliza la fuerza de tus brazos para ayudarte durante la elevación. Sostén un segundo y luego baja las piernas hasta la posición inicial. Repite 10 veces alternando con el otro lado.
  • Sentada en el aire: siéntate sobre una superficie alta de manera que tus pies no alcancen el suelo (un banco alto, un muro). Acomoda la espalda y coloca los brazos a los costados del cuerpo. Inspira y levanta una pierna hasta que se ubique en forma perpendicular a la pierna que descansa hacia abajo. Repite 10 veces alternando con el otro lado.
  • Cruce de piernas: encuentra una superficie rígida que llegue a la altura de tu mano cuando te encuentras en posición de pie (un mueble, la esquina de una mesada); algo así como hasta la altura de tu cadera. Acomódate de costado, dejando unos 10 cm libres entre tu lado izquierdo y la superficie firme. Apoya tu mano izquierda sobre el mueble y acomoda la derecha sobre tu cintura. Cruza tu pierna derecha extendida por delante de la izquierda hasta tocar el mueble. Inspira y descruzando la misma pierna, elévala hacia el lado opuesto. Mantén siempre la espalda derecha y la mirada hacia el frente. Repite 10 veces alternando con el otro lado.

4. Movimientos

Estos movimientos están focalizados en el trabajo del tren inferior del cuerpo para poner en acción a los músculos del la zona afectada con celulitis. A través de esta rutina, elevarás, tonificarás y modelarás las capas musculares provocando su acercamiento hacia la piel para deshacerte de esos hoyuelos indeseables. No necesitas mancuernas, pesas ni máquinas. Son movimientos simples y suaves que quemarán el exceso de grasa acumulado en tus caderas, glúteos y muslos. Puedes practicarlos diariamente en tu hogar.

Remedios Caseros Para La Celulitis

Los desencadenantes de la celulitis son la inflamación del tejido conjuntivo subcutáneo y la acumulación de grasa corporal. El resultado: abdomen, caderas, glúteos y muslos recubiertos de piel semejante a la cáscara de naranja. ¿Cómo podemos atenuar o deshacernos de esta pesadilla? Una opción consiste en aprender a utilizar remedios caseros para celulitis. Aquí te mostramos varios remedios caseros para la celulitis y estrategias que podrás poner en práctica con elementos e ingredientes de uso cotidiano.

1. Vinagre de manzana

El vinagre de manzana se puede emplear como tónico y como tópico, es decir, es útil para tratamientos interno y externo. Para el primer caso, debes mezclar 2 cucharadas de vinagre de manzana en 30 cm3 de agua, y agregarle 1 cucharadita de miel. Consume esta mezcla al comenzar tu día.

La preparación del tópico consiste en añadir el vinagre de manzana a una crema o aceite para masaje. La relación debe ser de una parte de crema o aceite, con media de vinagre. Mezcla bien y aplícate este remedio casero para celulitis en las regiones afectadas mediante masajes circulares. Puedes realizarlo dos veces al día para combatir la celulitis.

2. Cepillado en seco

El tratamiento de la piel mediante un masaje intenso realizado con un cepillo te permitirá mejorar la circulación sanguínea porque provocará una reactivación de la zona. La idea de no utilizar ningún líquido o crema responde a que los efectos sobre la piel seca son más intensos que sobre una superficie humectada. Elige un cepillo de cerdas suaves y realiza movimientos circulares sobre las zonas con celulitis. De esta manera, ayudarás a eliminar el líquido acumulado y, de paso, removerás las células muertas de la superficie de la piel. Puedes poner en práctica este tratamiento dos veces por día.

cepillado en seco

3. Exfoliante

Los productos que ejercen un efecto exfoliante, además de reactivar la circulación sanguínea, remueven células muertas y mejoran el metabolismo corporal. Uno de los preparados que te ayudarán a conseguir estos logros, es la mezcla de café y azúcar. Ambos granulados operan en conjunto ejerciendo una acción intensa sobre las zonas afectadas. Mezcla una parte de café con media de azúcar. Acomódate en la bañadera o sobre un banco, toma una porción del preparado y aplica sobre la piel con celulitis mediante movimientos circulares. Luego, enjuaga con abundante agua.

4. Gelatina

El consumo de gelatina incrementa la presencia de aminoácidos en el organismo, elementos esenciales en la formación del tejido conjuntivo (afectado por la celulitis). Si incorporas este alimento en tu dieta o aumentas las porciones que habitualmente consumes, no sólo atenuarás el aspecto a piel de naranja de tus piernas y glúteos, sino que colaborarás con la pérdida de peso. La mayoría de las dietas incluyen la ingesta de gelatinas. Puedes consumirla sola, con frutas frescas o incorporada a comidas como ingrediente espesante (tartas, soufflé, etc.)

5. Ginkgo biloba

gingko biloba

El Ginkgo es un árbol de origen oriental muy apreciado en farmacología. Se lo conoce también como árbol de los 40 escudos, en alusión al exorbitante pago que realizó, mucho tiempo atrás, un francés por 5 ejemplares de esta especie. El extracto de Ginkgo biloba se obtiene a partir de las hojas y se emplea para tratar diversas afecciones relacionadas con la insuficiencia circulatoria y los trastornos vasculares. Ejerce una acción antioxidante que neutraliza los radicales libres de oxígeno e hidroxilo, aumentados en aquellos casos en que la sangre no llega a los órganos y tejidos del organismo. Por estos motivos, el consumo de extracto de Ginkgo biloba resulta eficaz para el tratamiento de la celulitis.

¡Adiós, Estrías!

La gran pregunta de todas nosotras cuando se acerca la temporada de playa es ¿cómo reducir las estrías? En la superficie del vientre, las caderas, el muslo y los glúteos suelen concentrarse estos cordones blancuzcos como producto de la ruptura de los tejidos fibrosos. Y la manera más práctica de combatirlos es apelando a la naturaleza. En esta oportunidad te servimos en bandeja los productos naturales más eficaces a la hora de poner manos a la obra en tu cuerpo.

productos naturales

Sin costosos tratamientos, ni intervenciones invasivas, ni dolorosos padecimientos. Aceites, verduras y frutas se combinan para conseguir lo mejor de una piel afectada por estas cicatrices internas que parecen crecer día a día.

  • Aceite de almendras: sus propiedades humectantes lo hacen un producto ideal para reducir la apariencia agrietada de la piel. Una aplicación diaria después del baño será suficiente para conseguir los efectos deseados.
  • Aceite de rosa mosqueta: las marcas en la piel se pueden reducir aprovechando las propiedades regenerativas de este aceite natural. Siempre mediante masajes circulares, aplícalo después de ducharte.
  • Cola de caballo: esta planta medicinal posee silicio, un elemento de la naturaleza que se valora por sus propiedades regenerativas. La preparación es sencilla: pon a macerar 50 gramos de cola de caballo en un recipiente que contenga medio litro de alcohol de 40º y 5 gotas de jugo de limón durante un mes. Luego, dilúyelo agregando 1 taza de agua. Utilízalo para realizarte masajes circulares en las zonas afectadas.
  • Manteca de cacao: esta grasa de origen vegetal se emplea para hidratar la piel y disminuir la intensidad de las marcas. Realiza dos aplicaciones diarias de la presentación en crema de este producto.

manteca de cacao

  • Mix colorado: procesa la cáscara de 3 remolachas, 3 duraznos y medio corazón de una zanahoria. Aplica sobre la piel dañada durante 20 minutos para atenuar su aspecto. Enjuaga con agua fría.
  • Palta: su alto contenido en aceites naturales la hace especial para mejorar la elasticidad de la piel. Combinada con aceite de oliva, se potencian sus propiedades. Coloca una porción de la mezcla resultante sobre la región afectada.
  • Uva: las semillas de esta fruta contienen vitaminas esenciales para la producción de colágeno y elastina. Utiliza el aceite que se extraer de ellas para aplicarlo con ayuda da un trozo de algodón sobre las partes de tu cuerpo necesiten regenerar la piel.
  • Zanahoria: cocina al vapor una zanahoria y luego, procésala. Aplica directamente sobre la piel para disminuir las estrías. Deja actuar durante 30 minutos y luego enjuaga con abundante agua fría.

Sácale el jugo a estos productos naturales y reduce la apariencia de esos cordones espeluznantes. Sólo necesitas un poco de constancia en la aplicación de cremas y aceites, para brindarle a tu piel los cuidados que te demanda. Y entonces, ¡lúcete en la playa!

Los Mejores Ejercicios Para Tus Abdominales Inferiores

¿Quién no ha deseado deshacerse de esa bolsita de tamaño extra que se acumula en la parte inferior de los músculos abdominales? Aquí te brindamos una serie de ejercicios que puedes poner en práctica para reducir y eliminar esa protuberante pancita. Se trata de una serie de ejercicios que debes cumplir con períodos de descanso de un minuto entre uno y otro. Practica estos movimientos cuatro veces por semana, o elige los más convenientes para agregar a tu rutina de entrenamiento habitual o para complementar tu sesión de ejercicios cardiovasculares. El secreto de su eficacia radica en tu voluntad de intensificar los movimientos. Toma una colchoneta y una toalla, y ¡comienza ya!

  1. Prensa estática de 90º

Acuéstate boca arriba sobre la colchoneta y eleva las rodillas flexionadas hasta formar un ángulo recto. Coloca tus manos sobre la parte superior de tus muslos. Inhala, presiona tu espalda inferior contra el suelo mientras empujas tus muslos contra tus manos, que se mantienen contrarrestando esa fuerza. No debes mover las piernas. Sostén la presión durante unos segundos y luego, relájate. Repite 3 series 10 veces.prensa estática

 

Para complejizar el ejercicio, levanta tu cabeza y tus hombros mientras ejerces presión con tus manos y muslos.

  1. Estiramiento de pierna con resistencia

Es un movimiento que efectúa la misma presión que la prensa estática, pero amplía el desafío porque incluye el sostén de la pierna extendida.

Acuéstate sobre tu espalda y flexiona tus rodillas hasta tocar el pecho. Entrelaza tus dedos alrededor de tu muslo derecho y estira la pierna izquierda de manera que quede paralela al suelo. Eleva tu cabeza y hombros hasta poder tener tus piernas a la vista. Presiona tu muslo contra tus palmas mientras inclinas la pelvis para que la rodilla derecha alcance a tocar tu pecho. Cambia la posición de las piernas y presiona tus manos contra tu muslo izquierdo, en tanto estiras tu pierna derecha. Repite 3 series 10 veces.

Si buscas algo más intenso, mantén ambas piernas estiradas y paralelas al suelo, y practica un movimiento de tijeras presionando alternadamente sobre uno u otro muslo.

  1. Bote en forma de U

Un movimiento muy sutil que te ofrecerá un cambio profundo.

Siéntate con las rodillas flexionadas y los pies sobre el suelo. Inclina tu torso hacia atrás hasta apoyar los codos y los antebrazos, con las palmas hacia abajo. Eleva tus piernas flexionadas y juntas, hasta conseguir formar un ángulo de 90º. Dibuja la letra U en el aire llevando las rodillas juntas hacia delante, volteando luego hacia la izquierda y retomando la posición inicial. Repite el movimiento hacia el otro lado, y completa una serie de 20.

Si deseas exigirte más, realiza el movimiento en U con las piernas más o completamente estiradas.

  1. Plancha flotante invertida

En este movimiento comprometerás tanto tus abdominales como todos los músculos de tu cuerpo.

Siéntate con las piernas extendidas y apoya las manos en el suelo, a ambos lados de tus caderas y con los dedos hacia delante. Presiona con las palmas hacia el suelo para elevar tus caderas unos pocos centímetros del suelo. Flexiona ligeramente las rodillas manteniendo los talones apoyados. Inhala y contrae los abdominales hacia tu espalda, para luego exhalar, extender las piernas y llevar las caderas por detrás de la línea de tus hombros. Sostén durante unos segundos, flexiona tus rodillas y lleva nuevamente las caderas a la altura de la línea de tus hombros. Repite 3 series 10 veces.

plancha invertida

Si lo deseas más intenso, evita apoyar las caderas en el suelo. Mantenlas constantemente en el aire.

  1. Cruce de piernas en el aire

Acuéstate boca arriba y acomoda tus brazos a ambos lados de tu cuerpo. Levanta tus piernas extendidas y cruza la derecha sobre la izquierda manteniendo los pies apuntando hacia arriba. Contrae tus abdominales, inhala y baja tus piernas cruzadas hasta formar un ángulo de 45º con el suelo. Luego exhala y lleva tus piernas hacia atrás por encima de tu cabeza, elevando tus caderas y ejerciendo presión con tus brazos hacia el suelo para permitir la elevación. Sostén por unos segundos y luego desciende lentamente hasta volver a la posición inicial. Repite 3 series 10 veces.

Este ejercicio es suficientemente exigente como para ofrecerte una versión más compleja. Tómate el tiempo para experimentar antes de hacer la serie completa.

El Rolo De Foam Y Sus Virtudes

También conocido como el rodillo foam o el rolo eva, especialmente diseñado para las clases de Pilates, este elemento también es ideal para reducir inflamaciones y mejorar la flexibilidad. Pon en práctica los siguientes ejercicios y descubrirás las virtudes del rolo de foam.

  1. Un aliado de primera

El rolo de foam se utiliza como alternativa a los masajes deportivos y para mejorar la circulación y la flexibilidad. Entre los beneficios musculares se encuentran la reducción de inflamaciones, cicatrices y presión articular.

Antes de realizar estos ejercicios asegúrate de haber hecho un precalentamiento de 5 minutos. También puedes tomarlos como rutinas post-ejercicio físico (para lo cual puedes prescindir del precalentameinto). En cada ejercicio tienes que hacer rodar el rolo con tu cuerpo, pero manteniéndolo por debajo de tus músculos, nunca de tus articulaciones. A medida que lo haces rodar, respira lento y profundamente para permitir que tus músculos se relajen. En caso de sentir un tirón, detén el rolo y ejerce presión sobre la zona durante 30 segundos o hasta que cese el dolor. Incorpora estos ejercicios en forma paulatina; primero una vez por semana, luego dos, y así sucesivamente.

  1. Dorsales

Apoya la espalda sobre el rolo, a la altura de los hombros. Flexiona las rodillas para que tus pies queden totalmente apoyados sobre el suelo. Levanta los glúteos y junta tus manos por detrás de tu cabeza. Contrae los músculos del abdomen y haz girar al rolo hacia delante y hacia atrás, de manera que éste se traslade desde los hombros hasta la mitad de tu espalda. Repite durante 30 segundos. Evita asomar la cabeza para mirar tus piernas, para no provocar una presión indeseable en la espina dorsal.

  1. Músculo dorsal ancho

Acuéstate sobre tu costado derecho, estira el brazo derecho y acomoda el rolo por debajo de tu axila. Tu cuerpo y el rolo deben estar perpendiculares. Flexiona el brazo izquierdo y apoya la mano en el suelo para sostenerte. Haz rodar el rolo de manera que vaya desde la axila hasta la región próxima a tu cintura. Repite durante 30 segundos y luego, cambia de lado.

  1. Cuádriceps

Acuéstate boca abajo y coloca el rolo en forma perpendicular, a la altura de tus muslos. Flexiona los brazos para que tus antebrazos puedan apoyarse en el suelo. Mantén los pies suspendidos en el aire. Tu cuerpo debe estar alineado. Utiliza los brazos para mover el rolo desde la pelvis hasta la zona ubicada por encima de las rodillas. Mantén los abdominales contraidos mientras haces rodar al rolo. Repite durante 30 segundos.

  1. Banda iliotibial

Apoya tu costado izquierdo en el suelo y acomoda el rolo a la altura de tu cadera. Lleva la pierna derecha por delante de la otra, de manera que quede flexionada, cruzada y con el pie apoyado en el suelo. Coloca tus manos en el suelo también, para sostener tu cuerpo. Ayúdate con la mano izquierda para hacer rodar el rolo desde la cadera hasta la rodilla. Repite durante 30 segundos y luego cambia de lado.

  1. Glúteos

Siéntate en el suelo con las piernas estiradas. Extiende tus brazos para levantar tus glúteos y acomoda el rolo por debajo. Flexiona una pierna para permitir que el glúteo contrario se apoye ligeramente inclinado sobre el rolo. Haz rodar el rolo solamente sobre la región del glúteo, durante 30 segundos. Luego, flexiona la otra pierna para trabajar el gluteo contrario.

  1. Tendón de la corva

Siéntate en el suelo con las piernas estiradas y coloca el rolo por debajo de tus muslos. Apoya las manos en el suelo por detrás de tu cuerpo, para sostenerte. Haz rodar el rolo lentamente desde los muslos hasta la región por encima de las rodillas. Repite durante 30 segundos.

tendón de la corva

Aceites Esenciales Para La Belleza Y La Salud

A partir de un aceite base y un aceite curativo, puedes combinar las propiedades de cada uno para obtener beneficios para tu salud y belleza, y luego, seleccionar un aceite esencial que le aporte fragancia y propiedades adicionales.

Aquí te entregamos una guía de aceites esenciales para que tengas a mano antes de sumergirte en el diverso y amplio universo de los óleos naturales. En cada caso se indica para qué tipo de dolencia se emplea y qué otros beneficios puedes conseguir si los incluyes entre tus tratamientos de belleza.

Los aceites esenciales pueden obtenerse de una planta entera o de determinadas partes, como las hojas, flores, frutas, resina o raíces. Por ejemplo, el aceite esencial de romero se extrae de las hojas de esa planta, en tanto que los de lavanda, jazmín, manzanilla e ylang-ylang, se consiguen a partir de las flores de cada especie. Las frutas que nos ofrecen sus propiedades concentradas en forma de óleo son el limón y la bergamota.

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En ningún caso, los aceites esenciales deben aplicarse directamente sobre la piel porque pueden producir quemaduras. Deben ser diluidos en un aceite base que opere como transportador.

Aceites esenciales:

  • Bergamota: este aceite se caracteriza por tener propiedades antidepresivas, antiespasmódicas y antisépticas. Se emplea para tratar la ansiedad, equilibrar el sistema nervioso y curar infecciones.
  • Caléndula: añadiendo este aceite a tus combinaciones de base, contrarrestarás la tendencia al acné de tu piel. También reducirá el enrojecimiento y la inflamación, así como combatirá la acción de los radicales libres. Las ojeras suelen atenuarse con la aplicación frecuente de mezclas oleicas enriquecidas con este aceite.

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  • Eucalipto: este aceite tiene una fragancia intensa que se utiliza como repelente de insectos. Tiene propiedades curativas y ha sido antiguamente empleado para el cuidado de heridas.
  • Geranio: sus propiedades astringentes ayudan a tensar la piel fláccida. Posee antioxidantes ideales para reducir la aparición de arrugas.
  • Jazmín: el incremento de elasticidad es uno de los beneficios más destacados de este aceite. Se emplea para disminuir estrías y cicatrices de acné.

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  • Lavanda: además de facilitar el sueño profundo, este aceite aplicado en forma de masaje sobre el cuero cabelludo previene la caída del pelo y atenúa los dolores de cabeza.
  • Limón: este aceite se emplea con diversos fines, como cicatrizante, para tratar la celulitis y las manchas de la piel, y como tónico muscular, entre otros. Aplicado sobre el cabello, reduce la grasitud, al igual que sobre la piel grasa. Es un potente repelente de mosquitos.

  • Manzanilla: su contenido en azuleno permite mitigar la irritación de la piel sobre la que se lo aplique. Psoriasis, arañitas, cicatrices de acné, eczemas y quemadoras solares son algunas de las dolencias que calma.
  • Naranja: tiene efectos sobre el sistema nervioso porque promueve la relajación. También se emplea con fines antiespasmódicos.
  • Nerolí: obtenido de las flores del naranjo, este aceite es hidratante y regenerador celular, ideal para pieles secas o envejecidas.
  • Pimienta: combinado con un aceite base o portador, este óleo ayuda a descongestionar la cavidad nasal y aliviar dolores de cabeza. Además, se emplea para aliviar el escozor que produce la hiedra venenosa u otras reacciones alérgicas.
  • Romero: se emplea para aclarar la mente durante sesiones de aromaterapia. Sobre tu piel, estimula la circulación sanguínea para aliviar los músculos adoloridos y atenuar el dolor que produce la artritis en las articulaciones.
  • Tomillo: sus propiedades antibacterianas son muy eficaces para tratar problemas de acné. Este aceite impide que las espinillas se infecten.
  • Ylang-ylang: también conocido con el nombre de flor de cananga, este aceite ha sido empleado desde tiempos remotos para tratar la fiebre. Actualmente se lo emplea para atenuar el estrés, promover la relajación y eliminar dolores de cabeza.

¿Por Qué No Bajo De Peso?

bajar de peso

Algunas estrategias para reducir de peso no funcionan porque hay hábitos que se interponen en tu camino. Puedes estar siguiendo al pie de la letra una dieta, pero no ver ningún resultado favorable en tu cuerpo. ¿En qué te estás equivocando? Revisa los siguientes hábitos e identifica aquellos que te impiden bajar de peso.

Saltearte comidas

Pensando que lo mejor es ingerir menos calorías, seguramente omitiste alguna comida del día, y te acercaste más a los valores fijos de la dieta alimenticia. Pero al final de cuentas, lo que generas es una acumulación de apetito para la siguiente comida, que justamente te dificultará seguir las indicaciones en forma estricta.

Además, estarás provocando que tu metabolismo funcione más lento. El consejo es mantener los horarios de tus comidas y no esperar a estar al borde de la desesperación para meter algo en tu boca.

No sentir hambre

Si no te salteas comidas, estarás siguiendo una dieta saludable, pero eso no impide que puedas sentir hambre en algún momento del día. A no alarmarse, en tanto esos espasmos no sean intensos. Por el contrario, esa percepción es un indicio de que tu metabolismo está funcionando correctamente.

En este sentido, si luego de 4 horas de haber terminado una comida, no experimentas la sensación de hambre, entonces tranquilamente puedes empezar a reducir el tamaño de las porciones. ¡Te está sobrando alimento!

No, no y ¡no!

Algunos días son más difíciles que otros y no todos contamos con una montaña de fuerza de voluntad para privarnos de los bocados que nos apasionan. Al contrario, despojarnos de las delicias nos hará desearlas más y luego devorarlas en exceso. Otras opciones para terminar con las negaciones alimenticias son: compartir el postre o elegir aquellos que posean granos enteros y carbohidratos complejos, en vez de alimentos procesados.

Llenarte de productos bajas calorías

Aunque estés comiendo sano, puede que te pases de la raya. Algunos alimentos con alto contenido calórico también tienen nutrientes indispensables para la salud, como grasas saludables y fibra. Tal es el caso de las nueces y la palta.

No es cuestión de incluirlas en todos los platos, pero puedes consumirlas de vez en cuando. Hay que estar atento a la relación ente calorías y nutrientes, atendiendo a las porciones.

Desestimar las bebidas

Los jugos envasados, las gaseosas y los vasos de vino agregan cientos de calorías a tu dieta, que puedes no estar teniendo en cuenta a la hora de sumar. Asegúrate de controlar lo que bebes, reduciendo el consumo de bebidas con alto contenido calórico y aumentando la ingesta de agua y jugos de frutas naturales. Puedes darte un gusto de vez en cuando (no diariamente).

Obsesionarte con los números

Si bien es importante tener en cuenta la cantidad de calorías que estás incorporando con cada comida, obsesionarte con los números te llevará a padecer estrés, desenfocando el objetivo de la dieta: reducir el peso corporal.

Una dieta debe sugerir el consumo de alimentos frescos, integrales y naturales, más que contar en forma obsesiva calorías, sumar gramos con la lupa o calcular el contenido proteico de un plato de comida. Si te concentras en comer sano, podrás comer más que si llenas tu porción de productos grasos, fritos y procesados.

Olvidarte del hierro

En ninguna dieta puede estar ausente el hierro. Necesitas 18 miligramos diarios para no sentirte cansada, experimentar escalofríos, lucir débil o enfermarte. Los alimentos ricos en hierro y bajos en contenido calórico son: media hamburguesa; 3 cucharadas de porotos pallares, edamame o porotos blancos; 50 gramos de tofu; 3 cucharadas de lentejas; 1 cucharada de melaza; 1 cucharada de semillas de calabaza; media taza de espinaca cocida, o una taza de puré de tomate.

Ajusta tus hábitos alimenticios y estarás más cerca de conseguir el resultado que buscas.

Entérate de los últimos consejos en higiene dental

La boca es una de las primeras partes del cuerpo que llaman la atención y generan una impresión en los demás, difícil de revertir. ¿Qué nivel de higiene le brindas a tus dientes? ¿Estás lista para sonreír plenamente? ¿Qué deberías mejorar en tu limpieza diaria?

He aquí algunos consejos. Algunos seguro que te sorprenderán.

1) Cepíllate después de cada comida. Está ampliamente difundida la importancia del cepillado antes de ir a dormir, por la cantidad de horas que pasarán hasta despertarnos. Sin embargo, debes cepillarte después de cada comida, incluyendo el desayuno.

Y no es excusa que estés en la oficina o que almuerces afuera. Consigue un portacosméticos pequeño para tener siempre en la cartera tu cepillo portátil y tu pasta.

2) Tu cepillo es tuyo. Cada persona debe tener su propio cepillo y por nada del mundo, compartirlo. Estarías compartiendo tus bacterias o alojando en tu cavidad bucal a las del dueño del cepillo prestado. Otra vez, lleva tu cepillo portátil a todos lados.

3) Utiliza el enjuague bucal primero. Pese a la idea ampliamente difundida acerca de terminar el cepillado con el enjuague bucal, los especialistas aconsejan hacer buches antes. Esto responde a una estrategia de eliminación de bacterias antes de llevar el cepillo a tu boca. Utilizando el enjuague bucal primero, reducirás la carga bacteriana de tu cepillo.

4) Focaliza la línea de las encías. Durante el cepillado es importante realizar un masaje suave sobre la línea de las encías. De esta manera, prevendrás la inflamación de tu encías, gingivitis, y removerás las bacterias que se acumulan en esa región.

Lo esencial es que cuides el movimiento del cepillo. Apóyalo y muévelo en el lugar, para evitar lesionar las encías. Luego, cepilla cada pieza dental por todos sus lados.                                                                                                                                                                                        cepillar encías

3) Cambia el cepillo con mayor frecuencia. No esperes a que las cerdas externas se vuelvan enruladas, ni que la base se torne amarillenta. Higienizarte con un elemento contaminado y desgastado te ayudará muy poco. Renueva tu cepillo cada 3 meses. Y si has padecido una enfermedad, no dudes en cambiarlo una vez que te hayas recuperado.

4) Elige tu propio cepillo. A la hora de elegir un cepillo, opta por el de cerdas suaves. La eliminación de la placa bacteriana y de los restos de alimentos se logra mejor con un cepillo suave porque este tipo de cerdas son capaces de ingresar en los resquicios más diminutos sin dañar tu encía. Por el contrario, los cepillos de cerdas duras pueden lesionar y promover el sangrado.

5) ¿Grande o pequeño? Los cepillos de dientes de cabeza pequeña son ideales porque son capaces de llegar a los escondites más remotos entre los dientes. Además, ayudan a mantener limpias las piezas dentales posteriores, difíciles de rodear con los cepillos normales.

6) Limpia tu cepillo antes de inaugurarlo. Aunque luzca impecable e inmaculado en su envoltorio, el cepillo nuevo puede contener microorganismos. Enjuágalo con abundante agua corriente y rocíalo con enjuague bucal antes de introducirlo en tu boca por primera vez.

7) Conserva tu cepillo seco. Una vez que termines de cepillarte, enjuágalo con abundante agua corriente. Luego, asegúrate que se secará rápidamente para evitar la proliferación de microorganismos. Mantenlo en posición vertical, en un sitio donde no reciba humedad.                                                                                                                                                                                                                                   cepillo de dientes

8) Limpia tu cepillo. Además de enjuagar bien el cepillo con agua corriente después de usarlo, asegúrate de que no le hayan quedado restos de comida entre las cerdas. Luego, rocíalo con enjuague bucal para eliminar las bacterias. Sacúdelo suavemente y colócalo en posición vertical para que se seque.

9) Evita la contaminación cruzada. Si en tu baño conviven varios cepillos, asegúrate de que no se contaminen entre sí. Evita almacenarlos en el mismo recipiente o de manera que las cerdas de los distintos cepillos entren en contacto. De esta manera, evitarás la contaminación cruzada, es decir, que las bacterias presentes en uno, pasen a otros.

Cómo incorporar más proteína a tu dieta

Te regalamos una idea que te permitirá agregar más proteína en tu dieta.

Se trata de una sopa creada a base de hueso animal, pescado, hierbas, vegetales y especias. Las sopas y los caldos caseros elaborados a partir de estos ingredientes contienen minerales valiosos que tu cuerpo es capaz de absorber de manera más sencilla.

Durante la cocción, los huesos desprenden numerosas sustancias que ayudan a reconstruir tu cuerpo: además de calcio, obtienes magnesio, fósforo y sulfuro. Nunca es suficiente el consumo de minerales que hacemos. El organismo necesita mucha cantidad para funcionar adecuadamente.

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Sin embargo, de todos los nutrientes que podemos destacar de una sopa o caldo casero, la proteína es el más importante. De los tendones y los cartílagos de origen animal se desprende proteína al cocinarlos.

Otros nutrientes que se obtienen son aminoácidos,  glucosamina y sulfato de condroitina (un tipo de proteína de origen animal), pero lo mejor es que se encuentran listos para que tu cuerpo los absorba de manera simple.

Los aminoácidos que se obtienen de los huesos son prolina y glicina, que resultan vitales para que tus tejidos conectivos, como los ligamentos, las articulaciones y aquellos que recubren a los órganos, estén saludables. La glicina es imprescindible para la síntesis de varias proteínas del organismo.

También juega un rol importante para el buen funcionamiento del sistema digestivo, del sistema nervioso y para la cicatrización. Mejora la digestión porque es necesaria para la secreción del ácido gástrico. Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre.

La glicina no resulta menos importante, porque se ocupa de revertir el depósito de sustancias grasas en el interior de las arterias, es decir, la ateroesclerosis. Permite que las paredes de los vasos liberen el colesterol hacia el flujo sanguíneo, reduciendo potenciales bloqueos en tu corazón y vasos cercanos a este órgano.

Además, la glicina ayuda a que tu organismo descomponga las proteínas para que se puedan usar en la creación de nuevas y saludables células musculares.

proteína

Una de las características más importantes de una nutritiva sopa casera es su consistencia cuando se enfría. La gelatina que desprendieron los ingredientes de origen animal permite que la sopa se solidifique, una vez que pierde temperatura.

Esta gelatina es principalmente proteína, altamente nutritiva y lista para digerir, aún para quienes padecen dolencias relacionadas con el sistema digestivo. Una buena sopa casera de hueso llena de gelatina es curativa y energizante.

Aquí compartimos una receta que puedes adaptar a tu gusto para incrementar el consumo de proteína y estar preparado para tu próxima rutina.

Para obtener 10 tazas de sopa

  1. 500 gramos de hueso
  2. 4 litros de agua.

Colócalos en una olla grande y agrega ¼ de taza de sidra de manzana, ingrediente perfecto para extraer los nutrientes de los huesos. Lleva a fuego fuerte hasta que rompa el hervor, y luego, reduce la llama. Puedes agregarle 2 cebollas, 2 zanahorias, 1 diente de ajo entero y algunos tallos de apio, entre otros vegetales de tu preferencia.

Utilizando un trozo de tela, puedes sumergir granos de pimienta, hojas de laurel, perejil, romero en el líquido para que realce el sabor del caldo. Una vez cocida, retira estas hierbas del caldo.

sopa

Se necesitan 2 horas de cocción para que los nutrientes del hueso pasen a la sopa. Los restos de tejido y tendones que pueden haber estado adheridos al hueso, harán que tu preparación también contenga proteínas como colágeno y condroitina.

Una vez cumplido el tiempo de cocción, retira del fuego y deja enfriar. Cuela la sopa y traspásala a un recipiente con tapa. Conserva en el refrigerador. Al día siguiente, te encontrarás con una gelatina de caldo, es decir, un concentrado de proteínas que podrás saborear antes de cada comida.

Partiendo de esta receta básica, combina tus ingredientes preferidos e inventa tu propia sopa casera.